Prólogo

     Recuerdo hace un tiempo atrás, cuando aún era un niño y no existía esta tecnología que ahora nos permite comunicarnos muy fácilmente, despertó en mí el interés justamente de comunicarme. Fue entonces cuando vi en el suplemento de un conocido periódico de mi país una buena oportunidad; el sistema consistía en publicar en una serie de avisos clasificados los datos de cada uno, para así enviarnos correspondencia con jóvenes de todo el país incluso algunos de América Latina. Temeroso en un principio dejé pasar un tiempo hasta que llegó el día en que me animé y envié mis datos al periódico. Pasó menos de una semana y ya había recibido la primer carta por el correo postal, recuerdo que me la entregó mi madre una mañana, y así me encerré en mi cuarto para abrirla, la emoción era tan grande que me temblaban las manos. Era de una chica del Gran Buenos Aires, recuerdo que la leí y la releí hasta la hora de irme a dormir. Luego fueron llegando más cartas, de varios lugares del país e incluso de otros países vecinos y no salía de mi asombro ya que todos contaban cosas de sus vidas y eran tan diferentes entre sí pero yo estaba feliz porque eran todos mis nuevos amigos.

     Entonces llegó la hora de responder; que problema se me presentó! Qué escribir? No sabía escribir más que lo que me dictaban las maestras en el colegio, o copiaba de algún libro, así que, aparte de presentarme les escribí un poco de lo que hacía, del colegio, la música que escuchaba y un poco de como era mi familia. Fue muy extraño porque por primera vez me había propuesto escribir algo que a mi se me ocurriera y ni siquiera sabía de dónde vendrían las palabras. En fin, con el tiempo algunos seguimos escribiendo y otros fueron quedando, las conversaciones fueron mejorando y también con algunos llegamos a hablarnos por teléfono, entre ellos la chica del Gran Buenos Aires. Y por qué la destaco: si bien nunca nos conocimos personalmente fue con ella con quien seguímos escribiéndonos por períodos, hasta cuando ya iba a la facultad y perdimos contacto. Creo que siempre hay una persona o algo especial que nos motivó a comenzar a escribir, un poco lo que sabemos, otro poco lo que sentimos, y para mí a los 12 o 13 años de edad y a partir de esa primer carta, comencé a escribir.

     Los años fueron pasando y seguí escribiendo, por momentos, ideas, pensamientos, cartas de amor, algún cuento que me imaginé. Otros momentos especiales de la vida que me han hecho emocionar y plasmar esos sentimientos como lo es, por ejemplo, el nacimiento de un hijo. Creo entonces que así la poesía ha ido creciendo dentro de mi, poder expresarme poéticamente me crea como un paraíso alrededor, así es que me fui volcando más hacia la poesía, parece que soy como un terreno fértil para ella. Y como a todo a quien le gusta escribir siempre permanece el sueño de poder publicar un libro, en mi caso de poesía, claro, por ahora solo he participado de alguna obra conjunta, concursos, algún taller literario, hasta encontrar este espacio donde ya he tenido una primera etapa con un blog llamado "palabra magnética", en el cual pude compartir mis poemas con muchos pares de todo el mundo, amigos, sin dudas fue una experiencia fascinante que por otros motivos tuve que ir dejando de lado, hasta el punto de hoy en día.

     Hoy deseo con este espacio por una parte retomar y por otra tomar un poco mas de envión en esta travesía, uno nunca deja de preguntarse que va a ser cuando sea mas grande, y qué familia o qué amigos van a estar, por eso resuelvo reencontrarme con las letras porque sé que ellas nunca me faltarán; ni nunca faltará alguien con quien compartirlas. Gracias y que disfrutes de "en otros versos".
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